Las redes de seguridad y protección en obras se utilizan para la protección colectiva de personas y evitan la caída de materiales peligrosos a zonas comunes y a la vía pública. La instalación de estas redes debe ajustarse a criterios técnicos rigurosos, que sólo pueden garantizarse mediante profesionales cualificados.
Instalación de redes de seguridad
Las redes de seguridad requieren de un montaje preciso que respete las especificaciones técnicas del fabricante y las exigencias recogidas en la normativa de prevención. La elección del tipo de red, su anclaje y la supervisión de su tensión y continuidad, son aspectos críticos que sólo pueden ser abordados por personal con formación específica.
Las redes horizontales se utilizan habitualmente en forjados durante la construcción o rehabilitación de edificios, mientras que las redes verticales ofrecen protección perimetral y en huecos de fachadas. Cada tipo de red responde a unas condiciones de instalación y mantenimiento concretas, lo que hace imprescindible el conocimiento técnico para garantizar su eficacia y durabilidad.
¿Cuáles son los beneficios de la instalación de redes de seguridad y protección?
- Evitan que materiales o escombros caigan desde altura y puedan herir a transeúntes o a personas en áreas adyacentes.
- Al ser flexibles, absorben la energía del impacto en caso de caída, haciendo que la detención sea más gradual y reduciendo el riesgo de lesiones graves.
- Sirven como un sistema de seguridad adicional que se activa cuando otros métodos de protección fallan, asegurando una capa extra de seguridad en el edificio.
- Su instalación es una exigencia legal para cumplir con la normativa de prevención de riesgos laborales (PRL) en muchos países.
- Están diseñadas para ser resistentes a condiciones adversas, como la radiación UV y la lluvia, manteniendo su integridad y funcionalidad.
Nuestros especialistas en trabajos verticales valorarán las actuaciones a realizar junto a un arquitecto técnico y te asesorarán en todo lo necesario para instalar de forma correcta, siempre cumpliendo con la normativa vigente, las redes de protección en tu vivienda o edificio.
Sistemas antiaves
Los sistemas antiaves son un conjunto de dispositivos y métodos diseñados para disuadir a las aves de posarse, anidar o aterrizar en áreas específicas, como edificios, cornisas o monumentos. Son importantes porque protegen las estructuras de los daños causados por excrementos, evitan problemas de salud pública al reducir los riesgos de enfermedades transmitidas por aves, y contribuyen a la limpieza, higiene y estética de los espacios.
¿Cuáles son los tipos más comunes de sistemas disuasorios de aves?
- Pinchos antiaves: Tiras con púas no afiladas que se instalan en repisas, cornisas y otros lugares para impedir que las aves se posen.
- Cables y alambres: Cables tensados que crean una superficie inestable, haciendo que las aves no quieran aterrizar en ella.
- Redes antiaves: Mallas que se instalan para bloquear el acceso a grandes superficies, como patios interiores o balcones.
¿Qué beneficios tiene la instalación de sistemas antiaves?
- Protegen las estructuras, ya que los excrementos de las aves son ácidos y pueden dañar materiales de construcción y fachadas con el tiempo.
- Beneficios sanitarios, ya que las aves pueden transmitir enfermedades como la histoplasmosis y la psitacosis a través de sus heces, plumas y restos de nidos que pueden contener parásitos y bacterias.
- Reducen costes, puesto que previenen gastos de limpieza y mantenimiento a largo plazo, que a menudo son elevados debido a la suciedad y los daños causados por las aves.
- Mejoran la estética, ya que mantienen edificios y monumentos limpios, conservando su apariencia original y revalorizando el inmueble.
- Evitan la acumulación de nidos en lugares no deseados, lo que previene problemas de olores y obstrucciones.
Nuestros especialistas en trabajos en altura valorarán las actuaciones a realizar y te asesorarán en todo lo necesario para instalar los sistemas antiaves que se adapten a la casuística de tu vivienda o edificio.