Las reparaciones estructurales de edificios son intervenciones que se realizan en los elementos fundamentales de una construcción para corregir daños o problemas que afecten su estabilidad y seguridad, como los cimientos, vigas, columnas y muros de carga, forjados, etc. El objetivo principal es restaurar o reforzar estos elementos para prevenir riesgos como colapsos, deformaciones o pérdida de funcionalidad.
¿Cuáles son los componentes principales de las reparaciones estructurales?
- Restauración y refuerzo de elementos dañados: Se reparan o sustituyen elementos como vigas, columnas, losas, o muros que presenten deterioro.
- Tratamiento de grietas: Se abren las grietas para tratar las armaduras de acero, repararlas y protegerlas de la corrosión antes de sellarlas para evitar que el daño se propague.
- Sustitución de componentes: Se reemplazan piezas dañadas que no se pueden reparar adecuadamente, como por ejemplo un cimiento o una viga.
- Refuerzo estructural: Se llevan a cabo intervenciones para incrementar la capacidad de la estructura, de forma que pueda soportar cargas mayores o para mejorar su resistencia a fenómenos naturales.
- Consolidación de cimentaciones: Se trabaja para estabilizar el terreno de apoyo de los cimientos en caso de asentamientos o movimientos del terreno.
¿Por qué son necesarias?
Las reparaciones estructurales son necesarias debido a diversos factores que afectan la integridad del edificio:
- Envejecimiento de la estructura: El paso del tiempo y la falta de mantenimiento pueden deteriorar los materiales.
- Fenómenos naturales: Exposición a la intemperie, como agua y viento, puede causar daños.
- Sobrecargas o impactos: El uso inadecuado o golpes accidentales pueden comprometer la estructura.
- Fallos en el diseño o construcción original: Errores en las etapas iniciales de la construcción pueden manifestarse con el tiempo.
¿Qué beneficios clave aportan las reparaciones estructurales?
- Mayor seguridad: Corrigen problemas que ponen en riesgo la integridad de los ocupantes y evitan colapsos. También pueden aumentar la ductilidad de la estructura, lo que es crucial en zonas sísmicas.
- Aumento de la vida útil: El mantenimiento y las reparaciones adecuadas prolongan la durabilidad del edificio, haciéndolo más resistente a los elementos climáticos y al desgaste natural.
- Mejora de la habitabilidad: Corregir problemas estructurales mejora la calidad de vida de los inquilinos, al solucionar problemas de humedades, grietas y otros deterioros.
- Mayor eficiencia energética: La rehabilitación ayuda a mejorar el aislamiento térmico, reduciendo el consumo de energía para calefacción y electricidad, lo que se traduce en un ahorro económico.
- Revalorización del inmueble: Un edificio bien mantenido y actualizado a las normativas actuales tiene un mayor valor de mercado, facilitando su venta o alquiler a un precio superior.
Utilizando técnicas de trabajos verticales, realizamos reparaciones estructurales asegurando una ejecución y materiales de primera calidad, duraderos y sostenibles, creando un espacio seguro y limpio, con el mínimo de molestias y sin andamios. Mediante la reparación de estructuras saneamos de forma integral o parcial tu edificio o vivienda.